Sony, una de las empresas más famosas en el ámbito de los videojuegos, ha decidido poner fin a las quejas de los usuarios, y traducir algunos de los juegos más conocidos a la lengua catalana. Es increíble que se pueda llegar a esta decisión, de momento temporal.
Según muchos medios de comunicación, la fabrica Sony podría doblar los videojuegos de PlayStation al catalán, siempre y cuando los consumidores aceptasen. Lo afirma James Amstrong, vicepresidente de Europa en el sector.
Los videojuegos de PlayStation (mayoritariamente para PS3 y PSP, recientes versiones) pueden terminar traducidas en catalán próximamente. Así nos lo cuenta, orgulloso, el vicepresidente James Armstrong, que lo ha concebido al deseo del cliente: "si nos piden juegos doblados o con subtítulos en lengua catalana, y cobramos una suma con el producto, sin duda, estaremos orgullosos de aceptar el reto de inmediato (...) Sólo haremos lo que se nos pida por voz del consumidor, si nos asegura rentabilidad". Lo ha afirmado en el proceso de admisión del videojuego "Heavy Rain".
También se plantea una preocupación: de saber si los españoles estarán en acuerdo con el trato, o de si otros países ruines entenderán el proceso como una reforma política.
Todo sea por los videojuegos...Esperemos que no se llegue a tal punto.
Por otra parte, Sony ya ha sido prueba en numerosas ocasiones de que no le molesta de ninguna manera ni le supone ninguna contrariedad aceptar este procedimiento y adaptar otra lengua española a sus productos, pues eso significa que está en total acuerdo con la petición de algunos de los usuarios catalanes. Desde 2008, todos los televisores LCD que se venden a Europa adaptan con facilidad y sumisión el catalán en igualdad de condiciones respecto de todas las otras.
Esto implicaria una gran repercusión y desarrollo del sector de videojuegos en un amplio consumo en toda Cataluña, ya que es de suponer que los catalanes no dudarán en ningún caso en replanterarse este paso adelante hacia una sociedad más bilingue y a una mejora de la importancia de la lengua catalana, tan infravalorada, ahora poniéndose en pie mediante cambios tecnológicos.
Cualquiera con tres dedos de juicio y medianamente catalán, aceptaría estos requisitos sin rechistar.
Ya es un paso más en la historia de Cataluña, eso sí, solo un paso pequeño, que más tarde puede significar un paso gigantesco, ya se verá...


